¿CÓMO ENFOCARTE EN LA ESCRITURA EN UN MUNDO MULTITAREA?

Hacer más de una cosa a la vez es de lo más común hoy en día. No sólo porque la mayoría de nosotros tengamos que hacer malabares entre nuestra carrera como escritores, un trabajo a tiempo completo, los compromisos familiares y otro sinfín de distracciones, cuando nos sentamos a escribir no nos damos cuenta que seguimos haciendo más de una cosa a la vez: seguimos tratando de resolver problemas que no tienen que ver con la tarea en cuestión, dividendo nuestra atención en el nombre de la ‘eficacia’.

Sin embargo, aunque hacer muchas cosas a la vez pareciera ser algo eficaz, la verdad es que no es muy productivo. Entonces ¿cómo podemos resistirnos a la urgencia de hacer varias cosas a la vez y en vez de eso enfocarnos en nuestra escritura?

Veamos algunos escenarios y sus posibles soluciones:

1- Estás trabajando en tu historia y al mismo tiempo la estás editando

Escribir y editar son tareas opuestas y por eso tendrás mejor resultado cuando intentas aproximarte a ellas de manera separada. Deja que las palabras fluyan sin interrupciones, como vayan saliendo. Luego agenda una sesión de escritura únicamente para editar.

2- Investigas en internet los datos que necesitas para escribir tu novela histórica

Pero un link te lleva a otro y en vez de reunir los datos que necesitas sobre la vestimenta del siglo XVIII te estás ilustrando respecto a los últimos chismes de la farándula. Para este caso haz un recordatorio y ubícalo en un lugar que te permita recordarlo que deberías estar haciendo. Primero termina de investigar y luego tendrás tiempo para chismosear.

3- Estás escribiendo un cuento cuando de pronto recibes un nuevo mensaje de texto

Claro que querrás saber que noticia urgente es la que te está aguardando. Pero empezar una conversación con el mundo exterior puede sacarte del contexto de tu historia y afectar el orden de tus ideas. Evita la tentación: apaga todas las señales de audio que te alerten sobre correo, mensajes y cualquier otra forma de comunicación por texto. Deja el celular en otra habitación si es necesario. También puedes buscar aplicaciones que te ayuden a prevenir la distracción mientras trabajas.

4- Estás inspirado y escribiendo productivamente cuando una nueva idea que no está relacionada con tu historia aparece

Mantén siempre contigo un cuaderno para este tipo de casos. A veces la inspiración llega en los lugares o momentos menos esperados y si no tienes forma de anotar tu idea se puede perder para siempre. Haz el bosquejo y luego sigue con lo que estabas trabajando. Ya tendrás tiempo más delante de volver a revisar tu nueva idea.

5- Te das cuenta que es imposible concentrarte en tu novela porque la casa es un desorden los niños están peleando y el lavaplatos está haciendo sonidos extraños

A menos de que puedas enfocarte en una sola cosa y olvidarte del resto del mundo lo mejor es que no te desgastes es una tarea que podría ser casi imposible. Soluciona lo que tienes que solucionar y designa un nuevo horario para tu escritura así eso signifique que tienes que ir a la biblioteca para trabajar, levantarte a las cuatro de la mañana o encerrarte para poder hacerlo.

6- Haz estado trabajando diligentemente durante horas pero ahora estás mirando la pantalla del computador como un zombi

Descansa. Prémiate a ti mismo regalándote un tiempo para ti así sea únicamente una siesta de quince minutos. Ya verás que apenas tu cerebro se refresque podrás volver a la acción. Si al volver te das cuenta que definitivamente estás muy cansado, entonces deja las cosas por ese día y sigue al día siguiente. Ya estuviste trabajando duro.

7- Te has estado concentrando tanto en metáforas inteligentes y un dialogo atrapante que el progreso en tu libro parece casi nulo

Por esta razón estás dudando de ti mismo, de tu trabajo como escritor y te preguntas si este es tu camino. O tal vez estás tratando de anticipar lo que los lectores de tu círculo social dirán sobre la calidad de lo que escribiste. Bueno, es momento de silenciar a tu crítico interior por un tiempo y de disfrutar el proceso de escritura. Es un momento que te regalas a ti mismo. Ya habrá momento para lidiar con lo que piensen los demás y con tus dudas existenciales.

8- Las cosas van bien con tu historia hasta que empiezas a pensar en las cosas que sucedieron en el programa de televisión que viste anoche, en lo que vas a preparar a la comida o en cómo te gustaría renovar el baño

Los escritores son soñadores por naturaleza, pero es muy importante que aprendas a enfocarte en una sola cosa dependiendo del momento en el que te encuentres. Si estás escribiendo concéntrate en eso y en nada más que eso. Si estás lavando los platos, concéntrate en esa tarea y si estás planeando la remodelación de tu casa piensa solo en eso. Tratar de estar presente mentalmente en las tareas que estás haciendo es la clave para terminar lo que empiezas y disfrutarlo mientras lo haces. Apenas te des cuenta que estás divagando oblígate a ti mismo a volver a lo que estabas haciendo. Es una forma de entrenar tu cerebro.


Esperamos que este artículo te sirva para mejorar tu productividad en la escritura. Si te sirvió la información, alegra nuestro día con un ‘like’. No olvides seguirnos en redes sociales para tener más consejos de escritura y ayudas para escritores.

Si nos faltó algo, ayúdanos a completarlo. ¡Nos encanta escuchar tus anécdotas!

Imagen: Alex (vía Flickr)

 

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