ENCONTRANDO EL TIEMPO PARA ESCRIBIR

Escribir es una profesión como cualquier otra. Sin embargo no siempre tenemos la retribución económica que esperamos y nos vemos obligados a emplearnos en otras cosas para ganarnos la vida. Que eso no te detenga de lograr tus metas

1- Ponte metas realistas

Lo más importante que puedes hacer es ser honesto contigo mismo sobre las metas razonables que puedes lograr sin tener que abusar de tu creatividad. Una cosa es retarte a ti mismo, y otra es esperar hacer más de lo que puedes. Si tus expectativas son muy altas lo único que harás será fracasar.

2- Calcula un poco de tiempo

No importa que tan ocupado estés, si te organizas bien puedes encontrar aunque sea quince minutos para escribir. Podrías levantarte un poco más temprano o acostarte un poco más tarde. Escribe entre clases o en un tiempo muerto en el trabajo. Si tienes familia dedícate un día a preparar la comida del resto de la semana (o de varios días), así ahorrarás tiempo cocinando diariamente y podrás dedicarlo a escribir.

3-Apegate a un horario

Si puedes, trata de crear un horario de escritura todos los días. Incluso si es de solo un cuarto de hora. Trata este tiempo como si fuera una cita importante e inamovible. Si alguien te pide hacer algo durante ese horario diles que tienes una reunión que no puedes cambiar. No le debes una explicación a nadie así que no te sientas presionado por responder si te preguntan.

4- Piensa positivo

No te preocupes por lo que lograrías si pudieras disponer de todo tu tiempo. En vez de eso siéntete orgulloso de lo que puedes lograr de acuerdo a tus posibilidades. Recuerda que incluso un par de frases por día es un gran progreso. Si no te sientes feliz con lo que lograste hoy rétate a ti mismo para hacer el doble al otro día. Solo recuerda ser realista respecto a tus metas. No pierdas tu tiempo sintiéndote culpable, decepcionado o con remordimiento. Enfócate en hacer lo que puedes hacer.

5- Mantente motivado

Si te emocionas por la historia en la que estás trabajando es más fácil que sientas motivación por ella. Si sientes que tu entusiasmo decae, usa tu tiempo de escritura para hacer algo que te motive nuevamente. Puedes investigar, hacer algún ejercicio de escritura, escuchar música o dedicarte a tus personajes. También puedes mantenerte motivado recompensándote por alcanzar pequeñas metas. Date un baño relajante como premio por terminar un capitulo o cómprate algo bonito por llegar a la mitad de tu historia.

Imagen: Fabíola Mereidos (vía flickr)
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